Beneficios de saltar a la comba

febrero 13, 2022

¿Quién no ha saltado a la comba de niñ@? En el patio del colegio, en la calle, en casa, sol@s, en pareja, saltos grupales… Cualquier momento y lugar era bueno para poner la comba en marcha. ¿Por qué no saltar también de mayores?

Índice de contenidos

Los beneficios de saltar a la comba son muchos:

Ayuda a perder peso.

Al ser un trabajo aeróbico intenso, te ayudará a controlar tu peso al quemar más calorías que otras disciplinas.

Mejora tu resistencia.

Saltar a la comba es un potente ejercicio cardiovascular que incrementa la resistencia aeróbica, mejorando por tanto nuestra salud. La comba también ejercita los brazos, siendo un trabajo muy completo. Para poder hacer rutinas largas de comba, no debemos saltar muy alto, para controlar así la intensidad y poder alargar la sesión.

Mejora tu fuerza.

Saltar a la comba trabaja y fortalece multitud de músculos de la cadera, las piernas, la espalda y el tronco. También tonifica los brazos.

Fortalece tus huesos.

El impacto repetido contra el suelo es el estímulo que necesita el hueso para regenerarse y hacerse más fuerte. Con unos huesos fuertes disminuimos el riesgo de sufrir una fractura por un traumatismo o una caída.

Mejora la coordinación y el equilibrio.

Saltar a la comba supone un reto coordinativo muy interesante que va a mejorar y cuidar nuestro sistema nervioso. Además, la recepción contra el suelo después de cada salto supone un trabajo excelente para mejorar nuestro equilibrio.

Mejora tu rendimiento deportivo.

La comba no solo es esencial para los boxeadores. Si te gusta correr, por ejemplo, mejorarás tu rendimiento con la comba. El trabajo de multisaltos fortalece y mejora la reactividad de los flexores de tobillo y la musculatura intrínseca del pie. Además, es un excelente trabajo de core, lo que te permitirá mantener la postura correcta durante más tiempo.

Es barato y se puede practicar en cualquier sitio.

Saltar a la comba no requiere una gran inversión en material ni se necesitan grandes espacios. Además, una sesión de comba puede ser muy intensa: si tenemos poco tiempo, es una opción buenísima para un entrenamiento completo.

Peligros y contraindicaciones.

Caídas.

Saltar a la comba tiene cierta complejidad y puede existir cierto riesgo de caída. Si te interesa iniciarte en la comba, pide asesoramiento a los profesionales de la actividad física, que te enseñarán cómo saltar correctamente y cómo realizar una progresión adecuada para ti. Si aun así te da miedo, no pasa nada.

Si tenemos miedo a caernos, podemos hacer el gesto de saltar a la comba exactamente igual, pero sin utilizarla. Al fin y al cabo, lo importante es el salto, no la comba.

Patología de base.

Saltar a la comba es una actividad de impacto contra el suelo. Las personas con sobrepeso o con problemas de base en las rodillas y en las caderas puede que sufran haciendo este tipo de ejercicios.

Consejos para saltar con seguridad.

Existe la creencia de que algunas actividades como el levantamiento de peso, correr o saltar a la comba, son perjudiciales por naturaleza. Lo cierto es que, si se ejecutan con la técnica, la progresión y los medios adecuados, no tiene por qué ser así.

Ponte en manos de un profesional que te explique cómo saltar y qué progresión realizar.

Usa calzado adecuado.

También el tipo de calzado puede evitar las molestias. Las zapatillas de correr te pueden valer, ya que tienen amortiguación y están diseñadas para absorber el impacto contra el suelo. Asegúrate de que no estén ya muy desgastadas y hayan perdido su capacidad de absorber impactos.

Haz un buen calentamiento.

Saltar a la comba requiere un buen calentamiento previo. El impacto y el componente excéntrico de esta actividad pueden ser un riesgo si se empieza con la musculatura fría. Da un paseo, un trote muy suave o haz un poco de bici para ir ganando temperatura. Incluye también movilizaciones articulares de cadera y miembros inferiores antes de empezar a saltar.

Saltos pequeños.

No es necesario realizar grandes saltos: con despegar los pies del suelo es suficiente. Cuanto más bajo sea el salto, menor será la carga que tenga que soportar vuestro cuerpo.

Rodillas dobladas.

Trata de aterrizar siempre con las rodillas un poco dobladas y apoyando la punta del pie primero, no el talón.

En progresión.

Cuando hacemos cualquier ejercicio por primera vez, es normal tener dolores y agujetas. Poco a poco, esas molestias van desapareciendo a medida que el cuerpo va cogiendo forma física y nos vamos acostumbrando al nuevo entrenamiento.

Si, a pesar de empezar progresivamente, de estar bien asesorad@ y de saltar con buena técnica, las molestias no remiten o van a más, puede que tengas algún problema de base en las caderas o las rodillas. Será mejor que busques otra disciplina, hay muchas alternativas.

En ocasiones basta con perder unos kilos para reducir el impacto y saltar sin molestias.

Esperamos que estos consejos os animen a probar la comba y… ¿Quién sabe? ¡Quizá surja el amor!

Os dejamos aquí una sencilla rutina de saltos. Veréis que hay ejercicios con y sin comba ya que, lo importante, es saltar. Los ejercicios con comba son todos con los dos pies a la vez. Podéis elegir otros saltos alternos, cruzados y marcar vuestro propio ritmo en los ejercicios. También podéis hacer las series por tiempo en vez de por número de saltos.

¡Al lío!

 

¡Hasta otra!

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