Multisaltos y comba para personas mayores

febrero 25, 2022

¿Saltar es cosa de niños? ¿Con comba o sin comba? ¿Te da miedo? ¿Es peligroso y lesivo saltar? ¿Es bueno para la salud? Quizá estas dudas y preguntas nos ronden la cabeza a partir de cierta edad. En primer lugar debemos decir que saltar, con comba o sin ella, es una actividad que aporta muchos beneficios a nuestra salud:

Índice de contenidos

Beneficios de saltar.

Ayuda a perder peso.

Al ser un trabajo aeróbico intenso, te ayudará a controlar tu peso al quemar más calorías que otras disciplinas.

Mejora tu resistencia.

Saltar es un potente ejercicio cardiovascular que incrementa la resistencia aeróbica, mejorando por tanto nuestra salud. La comba también ejercita los brazos, siendo un trabajo muy completo. Como no necesitamos saltar muy alto, podremos controlar la intensidad del ejercicio y prolongar así la sesión. Podemos también hacer pequeñas pausas frecuentes. 

Mejora tu fuerza.

Los multisaltos son un trabajo que fortalece multitud de músculos de la cadera, las piernas, la espalda y el tronco.

Fortalece tus huesos.

El impacto repetido contra el suelo es el estímulo que necesita el hueso para regenerarse y hacerse más fuerte. Con unos huesos fuertes disminuimos el riesgo de sufrir una fractura por un traumatismo o una caída.

Mejora la coordinación y el equilibrio.

Saltar a la comba supone un reto coordinativo muy interesante que va a mejorar y cuidar nuestro sistema nervioso. Además, la recepción contra el suelo después de cada salto supone un trabajo excelente para mejorar nuestro equilibrio.

Es barato y se puede practicar en cualquier sitio.

Hacer multisaltos o saltar a la comba no requieren una gran inversión en material ni se necesitan grandes espacios. Además, una sesión de multisaltos puede ser muy intensa: es una opción buenísima para un entrenamiento completo en poco tiempo.

Peligros y contraindicaciones.

Caídas.

Saltar a la comba tiene cierta complejidad y puede existir cierto riesgo de caída. Con los años perdemos ciertas capacidades y solemos tener más miedo. Si te interesa iniciarte en la comba, pide asesoramiento a los profesionales de la actividad física, que te enseñarán cómo saltar correctamente y la progresión adecuada para ti. Si aun así te da miedo, no pasa nada.

Si tenemos miedo a caernos con la comba no pasa nada: podemos hacer el gesto de saltar exactamente igual, pero sin usarla. Al fin y al cabo, lo importante es el salto, no la comba.

Patología de base.

Saltar a la comba es una actividad de impacto contra el suelo. Las personas con sobrepeso o con problemas de base en las rodillas y en las caderas puede que sufran haciendo este tipo de ejercicios. Debemos consultar a los profesionales de la salud y la actividad física.

Consejos para saltar con seguridad.

Existe la creencia de que algunas actividades como el levantamiento de peso, correr o saltar a la comba, son perjudiciales por naturaleza y se desaconseja realizarlas a partir de cierta edad. Lo cierto es que, si se ejecutan con la técnica, la progresión y los medios adecuados, no tiene por qué ser así.

Ponte en manos de un profesional que te explique cómo saltar y qué progresión realizar.

Usa calzado adecuado.

Utilizar un calzado deportivo adecuado puede evitar las molestias. Las zapatillas que tienen amortiguación, como las de correr, están diseñadas para absorber el impacto contra el suelo. Asegúrate de que no estén ya muy desgastadas y hayan perdido su capacidad de amortiguar.

Haz un buen calentamiento.

Saltar, con coma o sin ella, requiere un buen calentamiento previo. El impacto y el exigente trabajo muscular de esta actividad pueden ser un riesgo si se empieza con la musculatura fría. Da un paseo, un trote muy suave o haz un poco de bici para ir ganando temperatura. Incluye también movilizaciones articulares de cadera y miembros inferiores antes de empezar a saltar.

Puntos de apoyo y elementos de seguridad.

Si la comba te da miedo y vas a hacer multisaltos,  busca algún punto de apoyo para las manos como elemento de seguridad: la pared o una mesa cercana te pueden valer. 

Saltos pequeños.

No es necesario realizar grandes saltos: con despegar los pies del suelo es suficiente. Cuanto más bajo sea el salto, menor será la carga que tenga que soportar el cuerpo.

Rodillas dobladas.

Trata de aterrizar siempre con las rodillas un poco dobladas y apoyando la punta del pie primero, no el talón. Así disminuimos la carga sobre las articulaciones y otras estructuras.

En progresión.

Cuando hacemos cualquier ejercicio por primera vez, es normal tener dolores y agujetas. Poco a poco, esas molestias van desapareciendo a medida que el cuerpo va cogiendo forma física y nos vamos acostumbrando al nuevo entrenamiento.

Si, a pesar de empezar progresivamente, de estar bien asesorad@ y de saltar con buena técnica, las molestias no remiten o van a más, puede que tengas algún problema de base en las caderas o las rodillas. Será mejor que busques otra disciplina, hay muchas alternativas.

En ocasiones basta con perder unos kilos para reducir el impacto y saltar sin molestias.

Esperamos que estos consejos os animen saltar y, quizá, a probar la comba.

Os dejamos aquí una sencilla rutina de saltos. Veréis que hay ejercicios con comba y sin comba ya que, lo importante, es saltar. Haced aquellos con los que os sintáis seguros.

¡Al lío!

 

Contenido relacionado