“¿Quieres perder peso rápidamente y sin esfuerzo?” “Pierde 8 kilos en dos semanas” “Vientre plano en un mes y sin ejercicio”. Estos y muchos otros mensajes similares inundan nuestros correos electrónicos, las televisiones, redes sociales…
Si perder peso fuera así de fácil, estaríamos todos estupendos, ¿no?
Todas estas dietas que prometen unas pérdidas de peso tan grandes, en poco tiempo y sin esfuerzo, simplemente se dedican a poner delante de nuestros ojos y oídos lo que queremos leer y escuchar.
Lo que no te cuentan, Y ES LO IMPORTANTE es que los milagros, en lo que respecta a pérdida de peso y bienestar, no existen. Tampoco te cuentan los peligros de esas fórmulas mágicas ni que tu salud, en el fondo, les importa un pimiento.
Así que te recomendamos huir de estas dietas y te vamos a indicar cómo reconocerlas.
Índice de contenidos
Grandes pérdidas de peso en poco tiempo.
Tu peso actual y gran parte de tu grasa corporal, no los has ganado en uno o dos meses. No pretendas perderlos en ese tiempo.
Estas dietas que prometen grandes pérdidas de peso no te explican que, aunque inicialmente pierdas unos kilos, habrá sido a base de grandes restricciones nutricionales, pérdidas de líquidos y de músculo. No es por tanto una pérdida de peso graso, ni duradera, ni buena. El temido efecto rebote te está esperando a la vuelta de la esquina.
Sin esfuerzo y sin actividad física.
Muchas de estas dietas milagro te dicen las dos palabras mágicas, SIN ESFUERZO y al leerlas, tus ojos hacen chiribitas. Olvídate: los cambios en tus hábitos de vida son fundamentales para una pérdida de peso real y saludable y van a requerir un esfuerzo inicial hasta que los integres en tu día a día.
Estas dietas milagro ni si quiera recomiendan actividad física regular, siendo algo esencial para un control y pérdida de peso gradual, saludable y duradera.
Eliminan grupos enteros de alimentos.
Algunas de estas dietas demonizan y eliminan grupos de alimentos completos: algunas prohíben los carbohidratos, otras las grasas, etc. Esto puede crear unos desequilibrios importantes y no garantizar el aporte necesario de cada nutriente, creando carencias y sus correspondientes problemas de salud.
Dietas ricas en grasas.
Estas dietas suelen restringir los carbohidratos, que son sustituidos por grasas. La pérdida de peso se produce, pero volverá en cuanto dejemos esta dieta que, además, está incrementando peligrosamente nuestra cantidad de grasa corporal y sus enormes riesgos cardiovasculares.
Dietas pobres en grasas.
Eliminar por completo las grasas tampoco es recomendable, ya que, como ya vimos en otro artículo (link), son vitales para el organismo y muchos ácidos grasos esenciales solo se pueden obtener de los alimentos.
Dietas ricas en proteínas.
Estas dietas que incrementan el consumo de proteínas en detrimento de los hidratos de carbono están bastante extendidas. Pero si abusamos de esa ingesta proteica, pueden aparecer ciertos problemas renales, gota, dolor de cabeza, cansancio, etc.
Sustituir drásticamente nuestra principal fuente de energía que son los hidratos de carbono, puede limitar nuestra actividad durante el día, más aún si nuestro trabajo tiene exigencias físicas o si entrenamos habitualmente.
Alimentos estrella.
La dieta de la alcachofa, la del vinagre, la del pepino, la del té verde… Innumerables dietas con nombres de alimentos basan el milagro de perder peso en una drástica reducción de la ingesta calórica, intentando mitigar el hambre a base de alimentos hipocalóricos estrella. Probablemente perderemos peso relativamente rápido, pero será sobre todo músculo y líquidos. Una pérdida de peso pasajera, poco saludable y que generará un efecto rebote importante, recuperando el peso perdido o puede que más.
Productos mágicos.
Batidos super energéticos, suplementos alimenticios, pastillas milagrosas con componentes quema grasas… La industria alrededor de la ansiada pérdida de peso no tiene escrúpulos y mueve millones de euros vendiendo este tipo de suplementos.
Huye de las dietas que te venden un producto, de manera exclusiva y necesaria, para garantizar tu pérdida de peso.
Esperamos que estos consejos os ayuden a identificar y descartar estas dietas milagro.
Ninguna pérdida de peso inmediata y drástica merece la pena: son pasajeras, peligrosas y con efecto rebote.
No nos cansaremos de insistir en que lo más importante para tener un peso saludable es una alimentación sana, actividad física diaria y sentido común.
Ponte en manos de profesionales de la salud para que te guíen y te ayuden a asentar las bases de un estilo de vida saludable.
¡Ánimo!



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