Tumbad@s…pero activ@s.
A pesar de las circunstancias, las enfermedades o los problemas de salud debemos intentar mantener la autonomía y los desplazamientos caminando el mayor tiempo posible. Sea largo o corto, cualquier paseo es vital. Los beneficios de ponernos en pie y caminar son mágicos y, además, irremplazables. Nada mejor podemos hacer por nuestra salud.
Os animamos a no dejar pasar ni una sola oportunidad para caminar y para que animéis a vuestros padres, madres y abuel@s a que caminen con vosotros. Es responsabilidad de todos cuidar de nuestros mayores.
Pero somos conscientes de que, por diferentes motivos, la movilidad se puede ver reducida, imposibilitando incluso el caminar. Pasar muchas horas en la cama o en el sofá, puede tener graves consecuencias sobre la salud. Debemos cambiar de posición frecuentemente, incorporarnos y si se puede, ponernos de pie.
La verticalización y la carga de nuestro propio peso son estímulos fundamentales con múltiples beneficios:
– Mejoran la circulación.
– Previenen la descalcificación y la osteoporosis.
– Disminuyen la hinchazón.
– Mejoran el funcionamiento del aparato digestivo.
– Ayudan a los riñones y vejiga a hacer su labor.
– Mejoran la fuerza y la resistencia.
Esto es especialmente relevante en las personas mayores, que suelen ser las que sufren más problemas de movilidad y autonomía. Por ello es muy importante que se mantengan activas, aun estando en la cama o en el sofá. Así que es responsabilidad de todos que nuestros mayores se mantengan activos.
Aquí os dejamos una rutina de ejercicios para realizarlos tumbad@s. En función de vuestro estado, podéis hacer 2 o 3 vueltas al circuito e incluso realizarlo varias veces al día. ¡Al lío!
¡Hasta pronto!




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