Yogur natural sí: porque todos los yogures no son saludables.

marzo 24, 2022

¿Te gusta el yogur? ¿Lo tomas para matar el hambre? ¿Edulcorado, natural o de sabores? ¿Lo sueles acompañar de cereales y otras delicias? ¿Lo tomas porque es un alimento saludable?

El yogur es un alimento con muy buena fama. Se le atribuyen muchos beneficios para la salud y todos solemos incluirlo en nuestra dieta.

Pero ojo: no todos los yogures son saludables, ni mucho menos. El mercado pone ante nosotros pasillos y pasillos con millones de variedades de yogures. La mayoría de ellas, sobre todo las que nos presentan como más atractivas, suelen ser las menos recomendables: yogures de sabores, de frutas, azucarados, con trocitos de chocolate, enriquecidos con esto y lo otro…

El yogur natural, sin más, ese feo que está en el estante más bajo del supermercado, es el más recomendable y suele ser el más barato. En la sencillez está su fortaleza y lo que le hace muy interesante para nuestra salud.

 

Índice de contenidos

Propiedades.

Regula la flora intestinal.

Los probióticos del yogur equilibran la flora intestinal, mejorando las funciones digestivas y evitando problemas infecciosos y trastornos gastrointestinales.

Reduce el colesterol.

El yogur ayuda a reducir el colesterol, evitando su absorción en el intestino y ayudando a su eliminación de las arterias.

Ayuda a controlar el peso.

A pesar de su contenido en grasas y proteínas, estas son de calidad y, además, nos sacian más. Incluir el yogur en nuestra alimentación también puede evitar que tomemos otros snacks o tentempiés menos saludables.

Fortalece los huesos.

Minerales esenciales como el calcio y el fósforo y la vitamina D, presentes en el yogur natural, favorecen la densidad y el fortalecimiento de nuestros huesos. Esto puede ayudar a prevenir fracturas y otros problemas asociados a la osteoporosis.

Ayuda a la recuperación tras el ejercicio.

El yogur es una fuente de energía muy interesante, con hidratos y proteínas perfectos para la recuperación tras una buena sesión de actividad física.

Composición.

Os mostramos un cuadro comparativo de algunos tipos de yogur que podéis encontrar en el mercado.

El yogur contiene también minerales esenciales, como calcio, fósforo y potasio, además de vitaminas A, D, y B.

El yogur griego, a pesar de su alto contenido en grasas, es recomendable, pues son grasas buenas que, unidas a sus proteínas, lo convierten en un alimento muy interesante, saludable y saciante.

Peligros y precauciones.

El yogur natural es una alimento saludable, pero el consumo excesivo de las múltiples versiones azucaradas, de sabores y enriquecidas, sí puede generar problemas.

Curiosidades.

¿Cómo y cuándo se elaboró el primer yogur?

El yogur es leche fermentada, y como sucede en muchos otros inventos y hallazgos, su obtención fue algo fortuito. Parece que hace muchos siglos, allá por el año 5000 AC, los pueblos nómadas de Mesopotamia, transportaban la leche en cuero de cabra. La temperatura y el contacto con las bacterias de aquellos depósitos naturales, obraron el milagro de la fermentación y comenzó el consumo de esa leche coagulada y semisólida.

¿Qué es el liquidillo de los yogures? ¿Se puede consumir?

Ese líquido que vemos al abrir el yogur no es más que la parte acuosa de la leche, una especie de suero con agua y algunos minerales esenciales y, por tanto, no solo es perfectamente apto para el consumo, sino que te recomendamos que lo hagas.

¿Qué pasa si chupo la tapa del yogur?

Pues aparte del gustazo que te das, absolutamente nada. Si tienes esa manía, que no te quite el sueño. La tapas de los yogures, como cualquier otro elemento que esté en contacto directo con un alimento, pasan unos estrictos controles de seguridad que garantizan que ningún elemento del envase va a transferirse al producto. Así que, a disfrutar.

Compra y conserva.

Compra.

Los enormes pasillos refrigerados, llenos de mil variedades de yogur, son un reclamo muy potente para el consumidor. Mil colores, sabores, cremosos, líquidos, con fruta, con cereales… La evolución del consumo de yogur en las últimas décadas ha sido muy tenida en cuenta por la industria, que aumenta la oferta hasta límites insospechados. Puede que ya solo falte una variedad de yogur con morcilla… Será cuestión de tiempo que la saquen.

Lo mejor es comprar yogur natural, sin más. Ni desnatado, ni edulcorado, ni enriquecido. Ya después podremos añadirle complementos naturales: fruta, miel, frutos secos, etc. Los packs de yogures suelen ser más económicos cuanto más grandes, pero conviene, como siempre, comprobar y comparar el precio por kilo.

Al comprar yogur, hay que fijarse en la etiqueta y asegurarnos que no lleva azúcar añadido ni otros ingredientes. Las grasas y los azúcares propios del yogur natural son saludables y recomendables.

Conserva.

Los yogures, si su envase no ha sufrido ningún desperfecto, aguantan en la nevera bastante tiempo. La fecha de consumo preferente que viene en la tapa no quiere decir que a partir de ese momento el yogur esté malo y sea peligroso, sino que puede perder algunas de sus propiedades. Sigue siendo perfectamente apto para el consumo. Las bacterias y acidez del yogur impiden la proliferación de agentes patógenos y alargan su vida y la seguridad de su consumo.

Una vez abierto el envase, es mejor consumir el yogur en los 2 o 3 días siguientes y conservarlo  siempre en la nevera.

Si tenemos dudas del estado del yogur, estas pistas nos harán desecharlo:

  • Presencia de más líquido que yogur o un aspecto grumoso poco habitual.
  • Olor muy agrio o ácido.
  • Tapa descolorida, ligeramente despegada o envase con alguna fisura.

 Cocinado.

Las infinitas combinaciones del yogur en versión dulce, bien como protagonista o actor secundario, son las más conocidas y utilizadas en nuestra cultura.

Pero la multiculturalidad de la que disfrutamos cada vez más, nos ha ofrecido la posibilidad de probar sorprendentes platos con el yogur presente. Desde los países nórdicos hasta la India, desde Portugal hasta el este de Europa. Ensaladas, picoteo, carnes, salsas…

Echad un vistazo a internet y probad algunas de estas sorprendentes recetas.

¡A disfrutar!

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