El músculo, parte I: bonito por fuera, precioso por dentro.

abril 6, 2021

No nos cansamos de decir lo importante que es el sistema muscular para nuestra salud. Una musculatura fuerte, bien coordinada y equilibrada va a ser nuestra mejor herramienta de prevención frente a cualquier esfuerzo, trabajo o carga de la vida diaria. Si los afrontamos con gestos correctos, posiciones ergonómicas y una musculatura adecuada, las posibilidades de hacernos daño y lesionarnos son mucho menores.

¿Cuánto músculo tenemos?

Casi la mitad de nuestro peso corporal es músculo: tenemos más de 600 músculos en nuestro cuerpo. Son además los responsables de todos los movimientos que hacemos, ¿no creéis que bien merecen nuestra atención y cariño?

¿Cómo funcionan los músculos?

Tenemos muchos músculos en el cuerpo que se contraen de manera automática, sin que necesitemos ni podamos controlarlos voluntariamente. Se encuentran, por ejemplo, en los vasos sanguíneos, los intestinos y como no, en el corazón. Realizan funciones vitales, trabajan sin descanso (afortunadamente) y son controlados por el sistema nervioso autónomo.

El sistema nervioso autónomo es como una madre: está pendiente de todo, pone orden, hace que las cosas funcionen y no nos damos ni cuenta.

Pero vamos a centrarnos en esa otra musculatura que nosotros sí controlamos voluntariamente a través del sistema nervioso somático.

La musculatura esquelética, controlada voluntariamente mediante el sistema nervioso somático, se encarga de realizar todos los movimientos del cuerpo.

Nuestro cerebro, elabora una orden de movimiento. Esa orden que transportan las neuronas, baja por la médula espinal, protegida por la columna vertebral, hasta que, a través de un nervio, llega al músculo que se quiere contraer. Cuando reciben la orden, unas componentes del músculo llamadas actina y miosina, se unen tirando la una de la otra, acortando el músculo y provocando finalmente la contracción y el movimiento.

Después de la contracción, la actina y la miosina se separan, el músculo vuelve a relajarse, recupera su longitud normal y se finaliza así el ciclo natural de contracción-relajación.  ¡Hasta nueva orden!

Este es una esquema de la contracción del músculo bíceps de nuestro brazo, que se encarga de doblar el codo.

Combustible para los músculos

Tanto para la contracción como para la relajación muscular necesitamos energía que obtenemos, fundamentalmente, de los alimentos que comemos.

Así que, como el más bello, potente y sofisticado de los coches, el cuerpo humano necesita combustible, y no un combustible cualquiera: debemos llevar una alimentación saludable y completa para que nuestra compleja maquinaria humana funcione perfectamente y dure muchos años sin averías.

Sobre este tema de los sistemas energéticos y cómo el cuerpo los utiliza hablaremos más detenidamente en otro artículo.

¡Hasta pronto!

Contenido relacionado

Codo de tenista: síntomas, causas y autotratamiento.

Codo de tenista: síntomas, causas y autotratamiento.

¿Trabajas en una oficina frente a un ordenador? ¿En una fábrica? ¿En el campo? ¿Pones mucho empeño en los quehaceres de la casa? ¿Te duele el codo y te han diagnosticado epicondilitis o codo de tenista? Veamos de qué se trata. Anatomía. El dolor en la cara externa del...

Cómo evitar los molestos gases

Cómo evitar los molestos gases

El meteorismo es un abultamiento del vientre por acúmulo de gases en el tracto digestivo. Suele ser un fenómeno benigno pero, en ocasiones, puede llegar a ser bastante molesto y doloroso. Esa sensación de vientre hinchado puede estar ligada a un exceso real de gas o...

Ergonomía: hagámonos la vida un poco más fácil

Ergonomía: hagámonos la vida un poco más fácil

¿Qué es la ergonomía?. ¿Cargamos peso de manera adecuada? ¿Sabemos sentarnos correctamente? ¿Cómo podemos hacer nuestra jornada de trabajo más saludable? En este artículo vamos a dar algunas ideas para hacernos la vida un poquito más fácil. ¿Qué es la ergonomía? Pues...