¿A quién no le gusta darse un capricho y comer alguna guarrería? ¿Sois golos@s sin remedio? ¿Las patatas fritas os encantan?
Puede ser que nos queramos dar una recompensa después de toda la semana: chucherías, bollería, galletas saladas, patatas fritas, patés, quesos, cañitas y tapas con los amigos… Podemos disfrutar de esos caprichos ocasionales de manera mucho más sensata, saludable y sin reducir nuestro deleite y regocijo.
Cuando abrimos una bolsa de patatas fritas no solemos parar de comer hasta que nos la terminamos. Lo mismo sucede con bombones, chucherías, cuando cortamos queso, etc. Nuestro disfrute comiendo estos caprichos será el mismo aunque comamos la mitad. Nos vamos a sentir igual de recompensados, vamos a disfrutar igualmente, puede incluso que más: los atracones innecesarios de guarrerías suelen ir acompañados de sentimientos de culpabilidad y otros autorreproches.
Aquí van algunos consejos para disfrutar de esos caprichos, haciéndolos más “amables”.
Índice de contenidos
Envases pequeños.
Trata de comprar envases pequeños ya que, como tendemos a comerla de una sentada, mejor que la bolsa de patatas o chucherías sea pequeña. Disfrutaremos igual, pero limitando la ingesta de calorías poco saludables.

No saques toda la bolsa de aperitivo a la mesa.
Sabemos del peligro de sacar toda la bolsa a la mesa, así que mejor evitar la tentación. Utiliza un cuenco o plato para sacar el picoteo justo.
Pon menos cantidad en el aperitivo.
Si te vas a tomar un aperitivo en casa, pon una cantidad moderada de tu snack favorito y guarda bajo llave el resto. Nada de segundos viajes a la cocina.

Corta queso por defecto, no por exceso.
Si vas a cortar queso o embutidos, mejor que lleves el freno echado y lo combines con otro picoteo más saludable, como unos pepinillos, humus o frutos secos. Alterna los aperitivos menos saludable con otros más sanos.

Unta menos cantidad en tus tostadas.
Tanto dulces como saladas, tus tostadas favoritas pueden ser riquísimas y más “aceptables” reduciendo la cantidad de producto que les ponemos. Evitaremos muchas grasas, azúcares y sus calorías asociadas, sin perder ese momento de placer divino.

Pide tapa saludable.
Si sales a tomar unas cervecitas, puedes pedir alguna tapa saludable, o bien alternarlas. También puedes intercalar las bebidas, tomándolas con y sin alcohol, con y sin azúcar, etc.

Disfruta sin prisas.
Muchas veces solemos devorar compulsivamente los caprichos de comida, lo que hace que comamos más cantidad y disfrutemos menos. Debemos exprimir esos momentos con calma, sin prisas, identificando todos los matices y saboreando cada trago y bocado. Reduciremos así la cantidad ingerida y disfrutaremos mucho más.
¡A disfrutar de esos merecidos caprichos!



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